Es
bien conocido por todos que la Internet es buena hasta
que llega el momento de transcribir al cuaderno la
información, momento en el que todo se nos
convierte en una de nuestras peores pesadillas. La
solución que encontramos es: adjuntar, cortar
y pegar para luego imprimirla. Como consecuencia de
todo esto vamos a conseguir acortar nuestra capacidad
de comprender, de aumentar y enriquecer nuestro léxico,
de aprender cosas nuevas, de proponer perdemos capacidad
de argumentar…
Los niños de ahora no sabemos escribir, comprender
y argumentar por eso. Esto es una enfermedad llamada
“flojera”.
Tenemos que corregir todo eso empezando por encontrar
a la Internet como una ayuda, como una guía
ante nuestras tares no como una solución, ni
mucho menos por hacerlas por que toca ;