REFLEXIONES SOBRE UNA BUENA CRIANZA
Por Ángela Marulanda Autora y Educadora Familiar

 
 
En el mundo de hoy con tantas opciones, tentaciones y creencias, lo único claro es que reina la confusión.

Esto es evidente en lo que se refiere a la crianza de los hijos, pues son tantas las nuevas teorías al respecto, que quienes están formando a las generaciones del mañana ya no saben qué creer ni qué hacer.

 
 
  • ser madres que tener hijos e hijas.
  • estar con los hijos que vivir encima de ellos.
  • disciplinarlos para que obedezcan por convicción, que abusarlos para que lo hagan por temor.
  • ser padres con autoridad en la que se pueda confiar, que ser sus “mejores amigas y amigos”, renunciando a ejercer nuestra autoridad.
  • formar a los hijos como personas de fe, lo que no significa necesariamente tener una religión sino cultivar y confiar en la fuerza del espíritu.
 
  • apoyar a las hijas y a los hijos para que puedan vencer sus problemas, que asumirlos nosotras mismas por miedo a que salgan vencidos.
  • educar a los hijos para triunfar en la vida, que prepararlos tan sólo para ganarse la vida.
  • estimular a los hijos a dar lo mejor de sí, que presionarlos para que sean mejores que los demás.
  • estar comprometidas con la formación de los y las hijas, que comprometer nuestros principios para evitar contrariarlos.
  • querer lo mejor para los hijos, que darles todo para que la pasen mejor.
  • preparar a los hijos para el camino, que preparar el camino para los hijos.
 
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